El problema del cobro de piso a nivel nacional
- DND / Noticiero

- 20 ene
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El fenómeno conocido como “cobro de piso”, una modalidad de extorsión en la que grupos delictivos exigen pagos a negocios y comerciantes para permitirles operar, se ha convertido en uno de los retos de seguridad más persistentes y preocupantes en México. Expertos y organizaciones empresariales alertan que este delito no sólo afecta a pequeños comercios, sino que se extiende a sectores productivos en gran parte del país, con graves consecuencias económicas y sociales.
Según datos oficiales y encuestas sobre victimización empresarial, la proporción de extorsiones que terminan en cobros pagos ha aumentado significativamente en los últimos años, alcanzando niveles históricamente altos. En 2023, cerca del 67 % de las extorsiones y cobros de piso fueron efectivamente pagados por las víctimas, lo que refleja el enorme impacto que este delito tiene en la operación diaria de los negocios.
La prevalencia del cobro de piso es amplia: aproximadamente 78 % de las entidades federativas en México reportan este tipo de extorsión, afectando desde micro y pequeñas empresas hasta comercios establecidos y sectores como transporte, agricultura y construcción.
Este flagelo no solo representa una pérdida directa de ingresos para los empresarios, sino que también se traduce en un ambiente de inseguridad que puede desencadenar cierres de negocios, desincentivar inversiones y provocar migración silenciosa de familias y trabajadores que pierden su sustento. Organizaciones como COPARMEX han señalado que las extorsiones y cobros de piso frenan el crecimiento económico y erosionan la confianza de emprendedores en todo el país.
Además, estudios oficiales reconocen que la cifra negra es alarmantemente alta, ya que la mayoría de víctimas decide no denunciar por temor a represalias, lo que permite que el delito continúe bajo las sombras y sin una respuesta efectiva de las autoridades.
Frente a este panorama, algunos estados y el propio Congreso han impulsado reformas legales para calificar la extorsión y el cobro de piso como delitos graves que ameritan penas más severas y coordinación institucional para su combate, aunque especialistas señalan que es crucial reforzar la investigación, inteligencia policial y programas de apoyo a las víctimas para que puedan denunciar con seguridad.
📌 En suma, el cobro de piso ha dejado de ser una problemática aislada para convertirse en un desafío estructural de la seguridad y la economía nacional, cuyos efectos se sienten en comercios, familias y la salud general del entorno empresarial en México

